Después de varios años construyendo su hogar en China, en 2019 todo cambió. Su hija más pequeña enfermó gravemente de neumonía. Una noche, mientras la sostenía en una sala de urgencias, entendió algo: La vida podía cambiar en un segundo.
Ahí, en medio del miedo, tomó una decisión que lo cambiaría todo: Dejó su trabajo, uuno de esos que parecen perfectos desde fuera. Un cargo importante. Un camino ya trazado. Pero también una rutina que la alejaba de lo más valioso.
Eligió quedarse en casa. Volver a mirar a sus hijas con calma. Recuperar el tiempo perdido. Volver a conectar con lo esencial.
Y sin planearlo, entre juguetes, cuentos y noches sin dormir… nació la idea de LIULIS.
|